Thursday, May 24, 2007

Llombai, apenas media calle

En la provincia de Alicante, junto a Alpatro y Benissili, se encuentra este minúsculo caserío del que apenas queda una calle. No del todo abandonado, pues una de sus casas está rehabilitada y en alguna otra también hay vida, el éxodo de sus escasas gentes comenzó hace ya décadas. De vez en cuando, algún despistado camión de transporte va a descargar al Llombai alicantino lo que pertenece al Llombai valenciano, quedando encallado en el puente que le da acceso. En lo alto de un risco se perciben los restos del castillo de Benissili.

2 comments:

Anonymous said...

Hola, José Manuel. No nos conocemos, soy José Miguel Martí de Alboraya (Valencia). Descubrí no hace muchos días tu blog casi por casualidad, y me pareció fantástico. Quiero comentarle a mi buen amigo Agustí Hernández que te visite, pues él es coautor junto a José Manuel Almerich (tocayo tuyo)del libro "Pobles abandonats, els paisatges de l'oblit" ("Pueblos abandonados, los paisajes del olvido"), una fantástica obra sobre los pueblos abandonados en la Comunidad Valenciana.

Además, hoy te hago una segunda visita y descubro con gran placer el último post sobre Llombai. Resulta que el pasdo fin de semana estuve con mi mujer y mis dos hijos (de 3 años y 6 meses) en una preciosa casa rural de Alpatró. Por supuesto, visitamos todos los pueblecitos del precioso "valle de Gallinera", inluida una breve visita (con algunas fotos) de Llombai.

Ánimo con este interesante blog.

Un cordial saludo desde Alboraya.

José Miguel Martí
www.Alboraya-online.com

José Manuel said...

Estimado José Miguel:

Gracias por visitar esta villa y por dejar tu comentario. Acabo de leer un mail de Agustí Hernández y le he respondido al instante. Soy un apasionado de los pueblos abandonados, aunque mi fascinación por ellos se entremezcla con la preocupación, pues no entiendo por qué este progreso nuestro tiende a extender asfalto en vez de mirar al mundo rural.

Esta villa crece todo lo lentamente que mi escaso tiempo para viajar me permite. Me alegro de que haya encontrado aquí un fogón encendido.

Un abrazo.

José Manuel Serrano Cueto
www.josemanuelserranocueto.com