EN ESTA VILLA NO HAY HOTELES, NI SIQUIERA PENSIONES DE CUARTO Y MEDIO. SU ÚNICO PRIVILEGIO RESIDE EN QUE, EN CADA UNA DE LAS CASAS ABANDONADAS, SE MANTIENE UN FOGÓN ENCENDIDO A LA ESPERA DEL CAMINANTE.
En Chiclana, Cádiz, frente al castillo de Sancti Petri, se descompone día a día el poblado del mismo nombre, un conjunto de casas en el que vivieron y trabajaron los almadraberos y chanqueros de la provincia.